martes 20 de enero de 2009

Qué sabes tu de mi verdad?


Muy pocas veces al finalizar un concierto salgo muy reflexivo o me dan vuelta en la cabeza muchas cosas que me han pasado y que de manera circunstancial siempre las he relacionado con la música que escucho. Ayer por la noche –hace ya varias noches- Catervas, presentaba nuevo disco y a pesar de los pros y contras del ambiente –o podría decirse del local, y también porque no decirlo del público- la banda tuvo un buen desempeño sobre el escenario.
Canciones nuevas y antiguas vinieron y se fueron y a la vez me contagie un poco del estado de animo de mi compañero de velada, razón por la cual empeze a recordar algunas cosas que creía haber olvidado.
Luego de mi ultima enamorada “oficial” mi interacción con las mujeres ha seguido un camino muy sinuoso y desastroso, por momentos irritable y por otros muy calmados. Pareciera que uno se siente culpable de algo, pero no sabe de qué o tal vez pareciera que uno no encaja dentro de algún grupo amical o en el peor de los casos no queda otra más que aceptar ser el “malo” de la película. Y digo esto porque a lo largo de todo este tiempo mis relaciones con las mujeres han sido desastrosas –bronca incluida- y han terminado en la indiferencia total y en el peor de los casos en una especie de limbo afectivo.
No sé, si el problema soy yo o son las mujeres con las que me cruzo? No es cuestión de querer ser muy analítico o quizás quiera demostrar fehacientemente que las equivocadas son ellas. Quizás haya algo –o mucho- de orgullo personal en mi posición, pero al final fueron así como sucedieron las cosas.
A ver, empecemos por Adri: hasta ahora no entiendo por qué me fije en ella, quizás fue su amabilidad – o quizás fue porque hasta ese momento fue la única chica que me hablo de política- pero de alguna manera me fije en ella, luego de muchas lunas solo, creí que había llegado el momento de retomar la vida afectiva con alguien. Pero craso fue mi error ya que luego de algunas visitas empezó a tener una actitud muy diferente –o indiferente- conmigo. Según ella no quería “compromisos” y si es que yo le invitaba un caramelo “ese” simple hecho ya daba pie a una insinuación mía! Al final no recuerdo muy bien como acabo el asunto, pero aun no dejamos de ser amigos, aunque ya no se nada de ella. Se que sigue trabajando en el mismo lugar pero ánimos de visitarla no tengo.
Zad: que puedo decir de ella, es todo un caso particular y muy tirado de los pelos, por coincidencias de la vida es amiga de Adri. No puedo negar que en un principio me deslumbro su capacidad cognoscitiva y más aun me deslumbro saber que ella en parte reunía muchas de las cualidades que esperaba en una mujer. Pero creo que fui muy crédulo, porque al final toda esa seguridad se fue al tacho luego de que le confesé que me gustaba, creo que lo tomo a mal, hubiera sido preferible que me dijera un “no” y me diera sus razones pero no hizo eso sino algo mucho peor, algo bizarro, algo que no me esperaba, una especie de alucinación con ayahuasca.
Del afecto y la amistad pasamos a la indiferencia total y digo total porque son casos en los cuales ya no quieres saber nada de nada de la persona y haces como si nunca hubiera existido, pero de alguna u otra manera sabes que esta, ahí, en cualquier lugar. Luego de mi confesión ella quedo estupefacta –creo que no se lo esperaba- y su reacción inmediata fue nombrar un sinnúmero de frases correspondiente al amor en todos sus aspectos, lo más curioso es que no eran frases de su propia cosecha, sino frases que ya habían sido lanzadas por un conocido blogero y escritor del medio, eso como que me fastidio un poco y más aún cuando me dijo que no le gustaba mi sinceridad y que prefería que le mientan.
Yo me quede pasmado, luego me dijo –no sé, si seria cierto- que estaba enamorada de sus dentista, pero el ya tenia novia y se iban a casar y bla bla bla, en fin la cosa es que luego de eso me dijo que me había utilizado, que antes ella era como yo y que quería cambiar, que quería ser mejor persona y que conmigo se había fijado en los errores de las personas y en especial los suyos. Eso si me molesto, ella no podía darse cuenta de sus propios errores y tenia que verlos reflejados en otras personas y según ella lo hacia con todas las personas que conocía, incluidos sus mejores amigos. Me pareció algo hipócrita todo lo que me dijo y todo lo que era ella. Luego de eso no quise saber nada más de ella y ella tampoco de mi. Un buen tiempo después nos cruzamos por ahí pero fue algo sin importancia, en la actualidad esta totalmente desaparecida y perdida para mi y es más ni si quiera me importa que este haciendo.
Selagui: canela es una de mis amigas favoritas, nos conocimos a través del internet por medio de una amiga en común y si bien hasta ahora nos llevamos bien y seguimos hablando, nuestro flirteo –o mejor dicho mi unipersonal- fue un barco que se hundió sin siquiera haber zarpado y digo esto porque cuando yo pensé que todo podía encaminarse ella puso el alto y me dijo que “no confundiera las cosas” y es cierto, confundí las cosas, me ilusione y caí rendido en sus redes. Al final aprendí de mi error y ambos nos disculpamos por la actitud y retomamos la relación que nunca debimos dejar y transgredir.
Y ese ha sido mi derrotero afectivo en todo este tiempo, algún caso más trágico que otro y alguno más amable, se que cometí errores y ellas también. Luego de todo esto me di cuenta que no debo ilusionarme demasiado y que no debo forzar ni transgredir alguna relación afectiva, porque en eso radica el origen del problema con una persona y más con las del sexo femenino en mi caso.
Por qué a veces nos ilusionamos?, por qué trasgredimos la barrera de la simple amistad y el compañerismo?, por qué caemos repetidas veces en el mismo circulo vicioso?
Se que no tengo las respuestas, a veces las cosas suceden así, puede ser porque uno es muy impulsivo, que una vez afectado el orgullo no te permite estar tranquilo, que quieres de alguna manera vengarte, no lo sé.
Luego de esa noche del concierto de Catervas al regresar a casa me puse a pensar y meditar sobre estas cosas que me han pasado y me sentí mal, lo único que quería era llegar a casa, eran las 2 de la mañana y a pesar de la negativa de mi tocayo para que no lo abandone igual me subí a la combi y regrese a casa. Ese era mi único pensamiento en mente, llegar a mi refugio, el lugar en donde me siento protegido; abrí la puerta, entre a mi cuarto, me cambie, apague la luz, me eche en la cama y me cubrí con la frazada y sentí una tranquilidad aliviante para esperar el amanecer y empezar otra jornada y con ganas de no pensar en los fantasmas que de vez en cuando quieren regresar a apoderarse de mi mente.
La canción que les dejo esta vez podría ser una afrenta o una especie de replica a las chicas de las que hable en este post, pero para mi es una catarsis, porque como ya dije antes hay “canciones y momentos” y “momentos y canciones” y esta canción tiene una mezcla de ambas definiciones, sin más los dejo con Catervas y Garabatos, canción extraída de su epónimo primer Cd. Nos estamos leyendo.

Interpretado por: Catervas (Perú 2002)
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domingo 4 de enero de 2009

NOSTALGIA 2


Hoy no es un día cualquiera, es uno de esos días en que te levantas con pesar, un poco triste y con ganas de no hacer nada y no es que la hayas pasado mal el día anterior –quizás ,sí, hiciste algo inmaduro- pero como que te sientes desconectado de algo que no sabes qué es.
La mañana es calurosa y tu desayuno solo es un vaso de coca cola, sales a tomar el bus para ir a trabajar, mala suerte hay una congestión vehicular justo en frente de tu casa, lo que te toma menos de un minuto en avanzar se convierten en 10 horrorosos minutos. En el bus las personas no hablan, gritan; unos de alegría otros por joder y otros porque son unos amargados de mierda.
Llegas a tu destino, bajas, abres la tienda, te saludan, devuelves el saludo, y empiezas a acomodar las cosas. La mañana avanza y lentamente pero seguro vas vendiendo las cosas, unos clientes son amables otros son detestables, unos son muy humildes, otros parecen encomenderos del siglo XVI y así de esta manera terminas de perder la paciencia y lo único que quieres es regresar a casa.
Cierras el negocio y empieza un viaje por el universo de personas y de historias de esta gran y contradictoria ciudad. Chicos y chicas que llevan una vida superficial, que les importa más las prendas que llevan puesto –o se pondrán- que lo que pasa a su alrededor. Un matrimonio joven que se siente viejo, un matrimonio viejo que lo sientes muy joven, una madre soltera con 4 niños paseando por la calle, unos abuelos que no sabes para qué están fuera de casa.
Algunos niños juegan alegremente por la calle otros tienen que trabajar vendiendo golosinas. Hay mucha gente, me aburre, no lo soporto, pero hay que seguir el camino. Subes al bus y las historias siguen su curso y se entrecruzan, unas niñas juegan a ser mujeres y unas mujeres juegan a ser niñas, una pareja de jóvenes discute acaloradamente, ella llora, el se molesta y la gente esta indiferente – yo también- no se cuantas personas que venden cosas ya han subido al bus, cada uno con un caso más patético y trágico que el anterior, no sabes a quien creerle o mejor dicho no sabes a ciencia cierta si es cierto o no lo que te dicen, pero otorgas el beneficio de la duda. Es suficiente, quiero desconectarme de este mundo aunque sea un ratito porque siento que me deprimo, saco el mp3, me pongo los audífonos y escucho la música que siempre me acompaña en estos días de incertidumbre y alegría. Te acuerdas de ella, esa persona que ahora te alegra los días y a la que quieres mucho y recuerdas lo que te dice: “ya no busques más problemas, busca soluciones” y piensas, analizas y finalmente sonríes.
Bajas del bus y ya es de noche y quisieras verla y escuchar su voz, pero no se puede esta lejos y quién sabe ahora quizás más. Pero no estas molesto sino un poco triste, pero des dejar de estarlo porque ya mañana es otro día y pasaran otras cosas y amanecerás con mejor animo, como yo siempre digo: “es cuestión de dormir un rato y se pasa” mientras tanto leo unas revistas y me doy ánimos para escribir este texto.
Creo que este no ha sido un buen día pero sabes que mañana será mejor, mucho mejor; ya que ningún día es igual, todos los días son distintos y aunque el tiempo pasa de manera implacable sobre nosotros, sabemos que podemos ponerle un sello característico a nuestras vidas y dejar huella y obra para con los demas.
Hoy me siento un poco triste y pero recuerdo ese disco titulado “Sol de media noche” de Mate editado allá por el año 2005 y recuerdo de manera especial esa canción “Cada vez que amanece” porque es eso, cada nuevo día es mejor que el anterior y más si encuentras a alguien con quien compartirlo, porque de verdad tenemos que ser muy optimistas en esta vida. A pesar de la nostalgia, de la tristeza, de las cosas malas que nos han pasado, de las cosas malas que hemos hecho, de las frustraciones y demas, puedo decir que sirve de mucho ser optimista y más aun mirar a la vida con una gran sonrisa, con ganas de abrazar a alguien, de besar a tu pareja, de cargar a una niña que te alegra los días, con ganas de ser “tu” y que te estimen y te quieran por serlo. Con ganas de decirle: “te quiero” y que ella te diga: “yo también”.

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