Nunca pensé estar internado en un hospital una semana de mi vida. Una dolencia de hace ya varios años hizo que me decida de una vez por todas el internarme.
Estar en un hospital es una situación muy rara y escabrosa, a veces pareciera que te encuentras en una prisión otras en el mismísimo infierno y la mayoría de veces en un limbo sin salida; es curioso porque supuestamente el hospital es un lugar en donde una persona cura sus males físicos y psicológicos, pero muy aparte del sin sabor que fue el estar ahí en parte fue una catarsis para mirarme nuevamente a mi mismo desde una perspectiva más intima y a la vez más amplia.
Siempre estoy observando el transcurrir de las cosas, una especie de espectador de la vida, pero es eso algo bueno quizás no es más sensato participar y actuar? Si antes no lo he hecho es porque no he encontrado algo que en realidad me llame verdaderamente la atención o me apasione –los libros, el cine y la música cuentan?- y a veces como que de alguna manera te llena de una sensación de vacío y uno se convierte en una especie de nómade postmoderno en este mundo de las telecomunicaciones, el internet y la alta definición.
Te das cuenta que los días pasan, las personas pasan, unas son buenas otras no, aprendes algo nuevo , te deshaces de algunas cosas o de alguien, tienes frío, te sientes cuadriculado y también redondo, la cabeza se te inflama y parece que te va a explotar. Sientes que tu cuerpo necesita otra cabeza y viceversa, la música que antes te relajaba ya no lo hace, necesitas de más de otros sonidos, de otras palabras, de otra manera de expresión. Quisieras ser un gato y dormir todo el día y también tener su agilidad para escabullirte en la casa de la vecina contigua todas las noches; sueñas con tocar el bajo y saber todas las canciones de los Beatles, quisieras jugar un juego de video que no tenga final.
Hay días en los que te sientes solo a pesar de que estás rodeado de mucha gente –la familia incluida- como que no encuentras un espacio o no encuentras a alguien que hable tu mismo idioma y piensas que lo que esta mal eres tu y no ellos. Pero a pesar de todos los obstáculos y polarizaciones sociales, mentales, económicas, sexuales y demas siempre existe un “reset” , un “starting over”, un “empezar otra vez” que muy importante es para uno mismo y también para esas personas que han estado cerca de uno en cualquier momento y en cualquier lugar, no quiero pretender ser una especie de guru de la automotivación pero estoy convencido que, sí, puedo ser una buena persona útil para mi sociedad y mi país no de una manera colosal , pero si desde un pequeño lugar y tiempo. Te pones a pensar y te das cuenta que no importa el tiempo perdido, que hay mucho por hacer, muchos lugares para visitar, muchas personas para conocer, muchos discos por escuchar, muchas películas por ver, muchos libros y revistas por leer, muchas chicas por besar y muchas zapatillas que calzar.
No creo que el mundo se acabe en el 2012, se que seguirá de largo y yo también con el!
Después de muchas lunas he vuelto a escribir algo en este humilde espacio ahora si espero hacerlo más seguido y sin dejar la costumbre los dejo con Attaque 77 y su nuevo video “Perder el tiempo” nos estamos leyendo.
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